jueves, 20 de agosto de 2009

Número 53: O Xangô de Baker Street






O Xangô de Baker Street es una de mis películas favoritas, si no me creen revisen mi perfil de blogger. Irónicamente, nunca la había visto completa, pero gracias a la responsabilidad que he asumido ante Vds., apreciadas personas lectoras, me tomé el tiempo para verla nuevamente, ahora sí de manera completa, y de investigar un poquito para contarles mis impresiones.

El filme bien podría integrarse en ese universo expandido que mencioné en la reseña sobre "La vida privada de Sherlock Holmes". Una aventura no documentada por el Dr. Watson y rescatada por Jô Soares, en la cual se narran las peripecias y desventuras de Holmes en Río de Janeiro, cuando es convocado por el mismísimo Emperador Pedro II para encontrar un famosísimo violín Stradivarius: "El canto del cisne", última obra fabricada por el magnífico Antonio Stradivari (Stradivarius es el plural, lo que uno aprende escribiendo reseñas en blog), y el cual posee una sonoridad incomparable, paradójicamente, debido al pulso tembloroso del maestro Antonio, que lo creó cuando ya era un anciano.

Sin embargo, al arribar Holmes a Río (o más bien, al arribar el barco en el que viaja porque según WordReference "arribar" es: Llegar una nave a un puerto), convocado por la actriz Sarah Bernhardt (hablando de nombrecitos difíciles de escribir), amiga personal del detective, se encuentra con que han ocurrido dos asesinatos a mujeres, en circunstancias misteriosas pero idénticas, y deduce de inmediato que están relacionados con el hurto del Stradivarius. A partir de ahí, se entrevista con el Emperador (en la cual se desenvuelve con cierta torpeza, literalmente), tiene sus primeros choques con la cocina brasileña que le parece fascinante pero le resulta indigesta, y la misma noche de su llegada, durante un paseo que decide tomar para calmar su malestar, rescata a una joven y tiene su primer encuentro con el asesino de mujeres, a quien persigue infructuosamente. Tras conocer al superintendente de policía Mello Pimenta, Holmes le expone su teoría acerca del asesino quien por tener un patrón en sus crímenes podría ser llamado un "serial killer" (dando a entender que quien inventa el término es el mismo Holmes), y le explica que piensa, además, que los asesinatos están relacionados con el extravío del violín, conclusión que ya había alcanzado el mismo Pimenta, quien no es tan tonto como los detectives de Scotland Yard de las aventuras de Holmes.

Me parece que O Xangô de Baker Street, es un descendiente directo de La Vida Privada de Sherlock Holmes y junto a ésta entra en un conjunto de filmes sobre Holmes que pueden no ser precisos en cuanto a ciertos elementos del canon, pero no que no dejan de ser entretenidos.

Imitando al buen Dr. Watson, así como él, en Estudio en escarlata, elaboró una tabla con las habilidades y conocimientos de Holmes, voy a tratar de armar una similar pero de las habilidades y conocimientos bajo los efectos del cálido clima del Brasil, la cocina carioca, la marihuana (que Holmes comienza a consumir en vez de la cocaína, ya hablaré de eso más adelante) y el amor romántico (otro tema que hemos de profundizar por sus implicaciones canónicas):

Música: toca el violín magníficamente durante una presentación ante el Emperador; en este punto, Soares no parece tener reparo y hasta hace sobresalir el virtuosismo de Holmes.

Combate: aún cuando no lo vemos combatir en sí, durante la infructuosa persecución, vemos a Holmes esgrimir su bastón con gran maestría, lo cual Arthur Conan Doyle anotó como una de sus habilidades. En general, podríamos esperar que en una escaramuza Holmes presentara un reto considerable a su oponente.

Leyes: Holmes, o no conoce o no le importan mucho las leyes cariocas, al punto que es arrestado por atentar contra la moralidad.

En cuanto a sus habilidades deductivas, se encuentran muy mermadas, pero insisto podríamos suponer que se deba al clima y al consumo de una droga más bien relajante, en contraste con el "aceleramiento" que supone la ingestión de cocaína (la cual, por cierto, nunca tuvo efectos benéficos en cuanto a su lógica deductiva, pero tampoco negativos, al contrario de los efectos perjudiciales que parece tener la marihuana en cuanto a disminuir la calidad de sus razonamientos).

Otro de los problemas de Holmes es que se enamora, por primera vez según dice, de Ana Candelaria, la joven que él ha rescatado del asesino en serie. Así, su mente no está en las mejores condiciones para funcionar, y sin que se dé cuenta, el asesino ha ganado terreno.

El argumento podría compararse con el de "Un escándalo en Bohemia" (una de las primeras derrotas de Holmes, y donde aparece Irene Adler, "la mujer" que Holmes admira de una manera intelectual y platónica). Aún cuando el misterio no aparenta mayor originalidad y quizás sea inferior a la clase de enredos típiicos del género policíaco, me parece que logra mantenerlo a uno en vilo, no creo que sea tan predecible, al menos a mí me sorprendió la conclusión.

Una de las intenciones del filme, así como del libro de Jô Soares, es criticar a la sociedad brasileña del siglo XIX, con sus afectaciones ridículas, y mencionar un poco la lucha de los abolicionistas previo a la liberación de los esclavos. Además crea un contraste interesante entre el par de personajes ingleses, Holmes y Watson, y la actriz Bernhardt, y los habitantes del Brasil decimonónico. Holmes, por ejemplo, no entiende porque en un país tropical los miembros de la alta sociedad visten de negro. Se menciona el tema de la religión afro-brasileña, específicamente el Candomblé, y de ahí el título del filme, puesto que el Rey Obá Shité III, le dice a Holmes: "Eres hijo de Xangô Orixá, el santo que te protege. Siempre utiliza este collar, mi hijo. Nunca lo olvides: Xangô es tu padre. Xangô es tu protector." Según lo que leí, y que Vds. pueden ampliar haciendo clic en el nombre que está arriba, Xangô "Es considerado Orisha de los truenos, los rayos, la justicia, la virilidad, la danza y el fuego."

La música de Edu Lobo es magistral, el arte está bien cuidado, las actuaciones me parecen buenas, en especial la de Joaquim de Almeida como Holmes y la Anthony O´Donnell como Watson, aún cuando las fisonomías de ambos actores no son necesariamente las adecuadas para los personajes que interpretan.

En fin, una película entretenida si se la aprecia fuera del canon (y aún colocándola dentro de él, si se le quiere ver como algo adicional, accesorio).

1 comentario:

ESTUARDO dijo...

También es muy interesante la relación entre la elegancia de la alta sociedad brasileña y la anécdota que le relata el mejor sastre de Rio, indicándole que se presentó un sujeto para solicitarle que le confeccionara un traje con el pantalón con una abertura por detrás para evitarse la molestia de bajárselo al ir al excusado; qué puerco, no. Aunque talvez sería cómodo...