miércoles 9 de septiembre de 2009

Número 54: Sherlock Holmes (2009)

Últimamente he tratado de ser más comprensivo con las versiones cinematográficas de los libros que me gustan, que he leído, o de cualquier texto en general.

Ahora que está anunciándose el estreno de la nueva cinta de Sherlock Holmes para la navidad de este año, tengo algunos comentarios:
  1. Me llama la atención ver cómo interpretará Robert Downey Jr. a Holmes. Quizás sea un actor que no entre en la caracterización convencional del personaje, pero quiero ver qué le aportará al mismo.
  2. Ciertamente, si Downey Jr. no se asemeja casi en nada a Holmes, Jude Law está casi en las antípodas de Watson, sin embargo me parece interesante la elección tan, aparentemente, contradictoria de actores para interpretar a caracteres que la mayoría de personas conocen al menos de oídas.
  3. Aún si el filme es malísimo, Rachel McAdams interpreta a Irene Adler. Si la interpretación de McAdams destruye a "la mujer", al menos me dará gusto verla a ella (a Rachel, quiero decir) porque me gusta (jajajajajajajajajaja).
  4. Es obvio que la mayoría de detalles en el filme son imprecisos, ya mencionamos la fisonomía de los personajes principales. Pero hay algunos elementos interesantes (elemental, mis queridas personas lectoras): Holmes muestra más músculo en acción que de costumbre. Y es un hecho que él era un gran combatiente, justo como lo muestra el trailer, con el bastón y boxeando.
  5. Por último, la película se ve divertida. Será de ir a verla y comprobarlo (y no morir en el intento, que no se pierde la vida si una cinta es mala).

Aquí les dejo el trailer 2:

Video: http://www.youtube.com/watch?v=I0hXhGt5XPg

jueves 20 de agosto de 2009

O Xangô de Baker Street

From Crackle: O Xangô de Baker Street

Este es el trailer del filme O Xangô de Baker Street. Crackle fue el único sitio en que pude conseguirlo, así que tengamos la paciencia de verificar los datos que nos solicita... jajajajaja. O simplemente den clic en el link de arriba y los llevará al sitio de Crackle donde, al menos a un servidor no le solicitaron verificar nada.

Número 53: O Xangô de Baker Street




O Xangô de Baker Street es una de mis películas favoritas, si no me creen revisen mi perfil de blogger. Irónicamente, nunca la había visto completa, pero gracias a la responsabilidad que he asumido ante Vds., apreciadas personas lectoras, me tomé el tiempo para verla nuevamente, ahora sí de manera completa, y de investigar un poquito para contarles mis impresiones.

El filme bien podría integrarse en ese universo expandido que mencioné en la reseña sobre "La vida privada de Sherlock Holmes". Una aventura no documentada por el Dr. Watson y rescatada por Jô Soares, en la cual se narran las peripecias y desventuras de Holmes en Río de Janeiro, cuando es convocado por el mismísimo Emperador Pedro II para encontrar un famosísimo violín Stradivarius: "El canto del cisne", última obra fabricada por el magnífico Antonio Stradivari (Stradivarius es el plural, lo que uno aprende escribiendo reseñas en blog), y el cual posee una sonoridad incomparable, paradójicamente, debido al pulso tembloroso del maestro Antonio, que lo creó cuando ya era un anciano.

Sin embargo, al arribar Holmes a Río (o más bien, al arribar el barco en el que viaja porque según WordReference "arribar" es: Llegar una nave a un puerto), convocado por la actriz Sarah Bernhardt (hablando de nombrecitos difíciles de escribir), amiga personal del detective, se encuentra con que han ocurrido dos asesinatos a mujeres, en circunstancias misteriosas pero idénticas, y deduce de inmediato que están relacionados con el hurto del Stradivarius. A partir de ahí, se entrevista con el Emperador (en la cual se desenvuelve con cierta torpeza, literalmente), tiene sus primeros choques con la cocina brasileña que le parece fascinante pero le resulta indigesta, y la misma noche de su llegada, durante un paseo que decide tomar para calmar su malestar, rescata a una joven y tiene su primer encuentro con el asesino de mujeres, a quien persigue infructuosamente. Tras conocer al superintendente de policía Mello Pimenta, Holmes le expone su teoría acerca del asesino quien por tener un patrón en sus crímenes podría ser llamado un "serial killer" (dando a entender que quien inventa el término es el mismo Holmes), y le explica que piensa, además, que los asesinatos están relacionados con el extravío del violín, conclusión que ya había alcanzado el mismo Pimenta, quien no es tan tonto como los detectives de Scotland Yard de las aventuras de Holmes.

Me parece que O Xangô de Baker Street, es un descendiente directo de La Vida Privada de Sherlock Holmes y junto a ésta entra en un conjunto de filmes sobre Holmes que pueden no ser precisos en cuanto a ciertos elementos del canon, pero no que no dejan de ser entretenidos.

Imitando al buen Dr. Watson, así como él, en Estudio en escarlata, elaboró una tabla con las habilidades y conocimientos de Holmes, voy a tratar de armar una similar pero de las habilidades y conocimientos bajo los efectos del cálido clima del Brasil, la cocina carioca, la marihuana (que Holmes comienza a consumir en vez de la cocaína, ya hablaré de eso más adelante) y el amor romántico (otro tema que hemos de profundizar por sus implicaciones canónicas):

Música: toca el violín magníficamente durante una presentación ante el Emperador; en este punto, Soares no parece tener reparo y hasta hace sobresalir el virtuosismo de Holmes.

Combate: aún cuando no lo vemos combatir en sí, durante la infructuosa persecución, vemos a Holmes esgrimir su bastón con gran maestría, lo cual Arthur Conan Doyle anotó como una de sus habilidades. En general, podríamos esperar que en una escaramuza Holmes presentara un reto considerable a su oponente.

Leyes: Holmes, o no conoce o no le importan mucho las leyes cariocas, al punto que es arrestado por atentar contra la moralidad.

En cuanto a sus habilidades deductivas, se encuentran muy mermadas, pero insisto podríamos suponer que se deba al clima y al consumo de una droga más bien relajante, en contraste con el "aceleramiento" que supone la ingestión de cocaína (la cual, por cierto, nunca tuvo efectos benéficos en cuanto a su lógica deductiva, pero tampoco negativos, al contrario de los efectos perjudiciales que parece tener la marihuana en cuanto a disminuir la calidad de sus razonamientos).

Otro de los problemas de Holmes es que se enamora, por primera vez según dice, de Ana Candelaria, la joven que él ha rescatado del asesino en serie. Así, su mente no está en las mejores condiciones para funcionar, y sin que se dé cuenta, el asesino ha ganado terreno.

El argumento podría compararse con el de "Un escándalo en Bohemia" (una de las primeras derrotas de Holmes, y donde aparece Irene Adler, "la mujer" que Holmes admira de una manera intelectual y platónica). Aún cuando el misterio no aparenta mayor originalidad y quizás sea inferior a la clase de enredos típiicos del género policíaco, me parece que logra mantenerlo a uno en vilo, no creo que sea tan predecible, al menos a mí me sorprendió la conclusión.

Una de las intenciones del filme, así como del libro de Jô Soares, es criticar a la sociedad brasileña del siglo XIX, con sus afectaciones ridículas, y mencionar un poco la lucha de los abolicionistas previo a la liberación de los esclavos. Además crea un contraste interesante entre el par de personajes ingleses, Holmes y Watson, y la actriz Bernhardt, y los habitantes del Brasil decimonónico. Holmes, por ejemplo, no entiende porque en un país tropical los miembros de la alta sociedad visten de negro. Se menciona el tema de la religión afro-brasileña, específicamente el Candomblé, y de ahí el título del filme, puesto que el Rey Obá Shité III, le dice a Holmes: "Eres hijo de Xangô Orixá, el santo que te protege. Siempre utiliza este collar, mi hijo. Nunca lo olvides: Xangô es tu padre. Xangô es tu protector." Según lo que leí, y que Vds. pueden ampliar haciendo clic en el nombre que está arriba, Xangô "Es considerado Orisha de los truenos, los rayos, la justicia, la virilidad, la danza y el fuego."

La música de Edu Lobo es magistral, el arte está bien cuidado, las actuaciones me parecen buenas, en especial la de Joaquim de Almeida como Holmes y la Anthony O´Donnell como Watson, aún cuando las fisonomías de ambos actores no son necesariamente las adecuadas para los personajes que interpretan.

En fin, una película entretenida si se la aprecia fuera del canon (y aún colocándola dentro de él, si se le quiere ver como algo adicional, accesorio).

lunes 17 de agosto de 2009

Número 52: La feria del libro en la Plaza de la Constitución

Me parece oportuno mencionar, para quienes vivan en la ciudad de Guatemala (y para quienes no, pues que tomen un avión, un tren, un barco, qué sé yo...), que en estos días (y me parece que hasta el sábado 22 de agosto) se está realizando en la Plaza de la Constitución de nuestra queridísima Ciudad, la Nueva Guatemala de la Asunción, la feria del libro (no sé realmente cuál es el nombre exacto de la feria).

Hay excelentes puestos de libros nuevos y usados (prefiero estos últimos, ya lo sabéis), así como excelentes son muchas de las ediciones que podemos encontrar. Contrario a lo que dicen de que en Guatemala no se puede leer, ya sea porque es muy caro o porque no se encuentran los libros que uno quiere, he de decir que me encontrado con libros muy buenos en estos puestos; o al menos muy interesantes; ya, interesantes para mí, pues. Pero no cabe duda (a mí, al menos) que es posible encontrar maravillosos ejemplares de la especie que nos gusta más: ya sabemos, los libros.

Vaya a echarse una vuelta, estimadísima persona lectora, y busque y/o encuentre alguna maravilla. Hay para todos los gustos: caros, baratos, nuevos, usados, buenos y malos.

*Imagen (se las debo, no hay fotos disponibles en la red, pero créanme, está muy bonita la feria ;)

jueves 6 de agosto de 2009

Número 51: La vida privada de Sherlock Holmes


"La preeminencia del antihéroe: el paladín de la deducción es, en realidad un morfinómano de ego insufrible, con una incapacidad manifiesta para aplicar la lógica y - para consternación de un escéptico Watson - con una fortuna francamente indecente."

Sinópsis encontrada en Relaciones, agosto 2009, del CCE/G (Centro Cultural de España Guatemala)

Ahora veamos. O la persona que hizo la sinópsis no ha visto el filme, o no ha leído nada sobre Sherlock Holmes, o ya no se acordaba, pero nada qué ver, muchá (voz equivalente a muchachos, muchachada, en buen "chapín", siendo ésta última palabra el apodo regional de los guatemaltecos: que porque el árbol de chipín, que por el corcho, que por el alcornoque, que por los chapines de oro de ciertos zapatos, que porque bla, bla, bla... mejor un día hablaremos acerca de Juan Chapín, especie de sidekick al más puro estilo de las novelas de Julio Verne, quien fuera inventado por José Milla y Vidaurre, iniciador de la novela histórica guatemalteca y muy criticado por Enrique Gómez Tible, a quien le llamaran peyorativamente los otros muchachos "comestible" y que por eso tomara mejor para sí los apellidos de su padre Gómez Carrillo). Quiero decir, si Vd. ve el filme, fino lector, aguda lectora, seguramente se dará cuenta que es algo completamente distinto de lo que expone mi cita. Y si Vd. se toma el tiempo de leer algunas de las aventuras del buen Holmes, podrá apreciar que su ego no era insufrible, su pendantería era más bien simpática (me recuerda a la mía, jajajajajajaja), y su consumo de drogas era cometido, simple y llanamente, con descaro. ¿Quién no ha oído hablar de la afición de Holmes por ciertos estupefacientes? Cocaína, morfina, su afición rayaba en la adicción. Si no estaba en actividad se deprimía, y tenía que estimularse por medios artificiales. Por otra parte, ¿en qué parte del filme se menciona la morfina? quizás se haga alusión, más bien, a la solución al siete por ciento de cocaína, ya que Holmes se inyecta esta droga, pero no recuerdo haber escuchado algo sobre la dosis.

La vida privada de Sherlock Holmes, sería como un universo expandido del mito canónico de Sherlock Holmes. El universo expandido es el nombre que se le da a las obras derivadas de la mitomanía... digo, mitología de Star Wars, ideada por George Lucas, son obras que están aprobadas por el mismo Lucas, pero que han sido escritas por otros autores, estas obras narran aspectos que van más allá de lo expuesto por Lucas, pero en consonancia con el mito central. De la misma manera, pero sin la aprobación de Arthur Conan Doyle y cometiendo algunas imprecisiones en el proceso, Billy Wilder, nos narra una aventura, posible pero improbable, dentro de la historia del legendario Sherlock Holmes y, en efecto, el detective comete errores, falla, fracasa, pero no porque posea una "incapacidad manifiesta para aplicar la lógica" sino que, por el contrario, es excelente en cuanto a las deducciones lógicas delimitadas a un caso específico, pero carece de esa visión global de su hermano "más inteligente", Mycroft Holmes (sin relación con Microsoft, jajajajajajaja, se que es una fomería, pero no podía evitarla... jajajajajajaja).

Acerca de que el señor Sherlock Holmes sea dueño de una fortuna francamente indecente, no sé si la fortuna tenga algo que ver en esto. Más bien, Sherlock era víctima de un fatum, de una moira más temible que la que acosara la vida de cualquier héroe de la mitología griega, y esta "forza del destino" se llamaba Arthur Conan Doyle. Elemental, mis queridos lectores (jajajajajaja, está resultando muy divertido escribir este post). Verán, como todos sabemos, cuando Sir Arthur se cansó de la fama del tal Sherlock, lo mandó al otro mundo, haciéndolo caer de un precipicio a manos del archinémesis creado de manera idónea para la ocasión, el Dr. Moriarty.

Verán también, mis amigos, Doyle hizo fracasar a Holmes en ciertas ocasiones. Es decir, una derrota no sería nada nuevo para Holmes, pero el total desconcierto en que se encuentra en el filme de Wilder es algo digno de mención. De hecho, ya que mencionamos las derrotas o fracasos de los héroes de ficción, hay que entender una regla básica de esta clase de literatura, nada hay más aburrido que un héroe perfecto (como alguna vez dijera Mike Carlin, el editor en jefe de la serie de revistas de Superman en los años '90... o quizás fue J.G. Holguín, traductor de la editorial Vid... la verdad no recuerdo, pero fue alguno de los dos); pero he de anotar que también se torna aburrido un tipo que sólo encuentra vicisitudes en su camino, hasta peripatetismo.

Acerca del ambiguo Sherlock Holmes de "La vida privada...", a veces uno no sabe qué pensar. Pero, a mi criterio, de ninguna manera es un tipo insufrible, más bien es agradable, con todo y su flema británica. A veces, esta naranja mecánica de la deducción llamada Sherlock Holmes, produce ciertos destellos de humanidad. No es algo malo, después de todo. Más bien me recuerda al Batman de "Mask of the Phantasm" o al de Batman Year Two, que no es lo mismo pero es igual (como dijera "Eshe Rodríguez"). Esto último es, más bien, lo privado que nos enseña el filme porque todo lo demás ya se mostraba explícita o implícitamente en la obra de Doyle, aparte de descartar ciertas supuestas exageraciones cometidas por Watson en sus narraciones, como el hecho de que el buen doctor aumentara considerablemente la estatura de Sherlock.

Ah, y la música del filme es magistral. Esas cuerdas con dejos de impresionismo francés son capaces de conmover hasta los corazones más duros (mea culpa).

¿Qué puedo decirles, personas lectoras? Pues, claro que les recomiendo el filme. Cliquee aquí, y será transportado a Youtube, en donde encontrará la primera de doce partes de la película de Billy Wilder "La vida privada de Sherlock Holmes" en inglés sin subtítulos.


Para finalizar, por favor. Watson será escéptico, por obtuso (en este sentido me recuerda a mí mismo), pero cada vez que se da cuenta de su propia "imaginación limitada" (cuasi-cita que hago a Wilder), no le queda más remedio que reconocer la grandeza de Holmes y, no lo olvidemos además, Watson no tiene un mejor amigo que Sherlock y Sherlock, diga lo que diga y haga lo que haga, no tiene un mejor amigo que John Watson, doctor en medicina.





viernes 31 de julio de 2009

Número 50: Los best-sellers y yo...


Pues, tiempo atrás escribí que yo huía de los best-sellers. La verdad, solamente el término se me hace desagradable: "best-seller". El mejor vendido. Asocia literatura con comercio. En todo caso, no es algo tan insólito ni mucho menos inaudito (¿cometeré un pleonasmo con mi anterior aseveración?), los artistas necesitaron mecenas en el pasado y algunos vendieron sus obras a muy buenos precios; pero quizás la diferencia estribe en que una cosa sea vender una obra que sea honesta, que salga de las mismas entrañas del autor, y otra muy distinta sea crear para complacer al público, darles exactamente lo que quieren; y lo que más me molesta: facilitarles las cosas.

Pero, creo que debo de reconocer que fruto de mis últimas lecturas he llegado a la conclusión de que no todos los best-sellers son tan malos, así como no todas las supuestas obras trascendentales son tan buenas.

A lo mejor, todo depende de llamarle a las cosas por su nombre.

Por ejemplo, cuando leí "Tiburón" (Jaws de Peter Benchley) lo disfruté muchísimo. Me pareció que los personajes estaban bien caracterizados (un aspecto que me importa mucho), me llamaron la atención todas las subtramas y, además, la lectura fue amena. No me pareció que la obra careciera de inteligencia, todo lo contrario, se me hizo bastante ingeniosa. El suspenso se mantuvo todo el tiempo y, alcanzando el final, fue terriblemente emocionante. Pero, aún tomando en cuenta todos los elogios que le pueda hacer, Tiburón sigue siendo un best-seller.

Cuando el año pasado leí "El Exorcista" de William Peter Blatty, sabía que era un best-seller. No por eso, sin embargo, dejo de impresionarme la excelencia de la narración, la delicadeza con que estaban tejidas las sub-tramas y sus personajes de un carácter magnífico. Fue emocionante leer la obra. Quizás no me hizo reflexionar acerca de demasiadas cosas, aún cuando sí sobre algunas, pero fue una lectura con cierto fondo.

Ahora que estoy leyendo las obras de Sherlock Holmes escritas por Arthur Conan Doyle, se repite el fenómeno de la amenidad. La paso muy bien leyéndolas, aún cuando sé que todas responden a ciertos esquemas que están ahí para complacer a determinado público. Pero no me parece que por ello, las aventuras de Holmes sean algo descerebrado. Quizás, simplemente, no son tan pedantes ni tan sutiles como algunas otras obras que me han movido más a la reflexión, pero de ninguna manera son un churro (dele clic y lea la acepción tres que nos presenta el wikcionario...).

Vaya, sólo por si no quieren darle clic, el wikcionario, en su acepción número tres de "churro" reza así: "Obra de mala calidad." Y creo que he aquí la diferencia primordial, el límite que separa unos best-sellers de otros, así como algunos libros pesos pesados de otros supuestamente "heavies" (según la tercera acepción que nos da wordreference de heavy: "duro, fuerte, exagerado"). Todo es una cuestión de calidad, y quizás de perspectiva, no queda más que citar al buen Lex Luthor en la voz de Gene Hackman recitando una línea posiblemente escrita por Mario Puzo en el filme Superman de 1978: "Some people can read War and Peace and come away thinking it's a simple adventure story. Others can read the ingredients on a chewing gum wrapper and unlock the secrets of the universe."




jueves 25 de junio de 2009

Número 49: La mesa de saldos


El cazador de libros ama las librerías de usados del centro (con ciertas excepciones), así como los puestos ambulantes de la U. Pero lo que más ama de los locales y los puestos informales son sus mesas de saldo, aún cuando en los segundos no hay tal mesa (salvo que se apropien de una que está en el S-1...). Los libros de 5 y 10 quetzales son como un maná (no ese grupúsculo clon de The Police sino el fruto caído del cielo).

A través de esas gangas he conocido la obra, por ejemplo, de autores como Roald Dahl, André Maurois, Patricia Barbadillo; todos representantes de la literatura infantil. Como he leído otras obras de este tipo, algún día podría escribir acerca de ellas; como siempre (y como dijera la siempre bien ponderada Filis) mi nunca humilde opinión y sí muy subjetiva, claro está.

Por otra parte, he encontrado obras de escritores interesantes (y algunos dirían trascendentales) como Mariano Azuela, Alejo Carpentier, Anthony Burgess.

Me he iniciado además, poco a poco, en la literatura policíaca. De eso también tendríamos que hablar más adelante... que si no fuera tan inconstante, hablaríamos de muchas cosas, pero si algo me ha demostrado este blog, a diferencia de LAP (como ha pasado tanto tiempo, aclaro Las Aventuras de Petoulqui), es que tiene lectores todo el tiempo (reitero que creo se debe a los temas que trato: los libros), y que parece que es un espacio atemporal, los posts se quedan para ser consultados indefinidamente.

Ah, pero este post se titula las mesas de saldos no por las librerías de usados ni por los puestos ambulantes sino por los saldos de las librerías de gran envergadura. He saboreado las mieles de los saldos de algunas de éstas y me he encontrado con algunas joyas inmersas entre montones de ediciones de bajo presupuesto y demás menudos. Por ejemplo, una edición adaptada para niños de Guillermo Tell de la casa Anaya, con unas láminas impresionantes y una presentación de lujo, devaluada aparentemente porque la sobrecubierta (cito de wikipedia porque también algo aprendí hoy "La sobrecubierta o forro de un libro es un envoltorio rectangular de papel, cartulina u otro material similar que cubre la tapa y la contratapa...") estaba algo sucia. Y también una colección titulada "Novelas del Verano" de la Plaza y Janes, si no me equivoco, que contiene entre su lista obras policíacas y la fantástica "Daisy Miller" de Henry James. Unas ediciones de una tal Biblioteca Aventuras, con unas muy buenas traducciones de obras de Rudyard Kipling, todas llenas de errores tipográficos, eso sí, y una obra analítica sobre literatura infantil, también de la Anaya.

Estoy convencido de que es posible conseguir buenas ediciones a precios cómodos. Lamentablemente para nosotros, adictos a los libros, el problema es que a menor precio, mayor cantidad de volúmenes queremos comprar. Pero el cazador de libros está dispuesto a ser un paria social con tal de acumular montones de libros que, de todas maneras, quizás nunca lea, jajajajajajajajaja, porque en último caso, los libros siempre serán primero, jajajajajajajajaja.